ÁLVARO ULCUÉ CHOCUÉ
Domingo 8 de noviembre, 2009
De: Mario Pachajoa Burbano
http://pachajoa.110mb.com/
Amigos:
Ismenia Ardila Díaz se refiere al primer sacerdote católico indígena
caucano,
presbítero Álvaro Ulcué Chocué, asesinado
a la edad de 41 años.
De su artículo transcribimos parte de los párrafos biográficos.
Cordialmente,
***
Álvaro Ulcué Chocue (1943-1984),
primer sacerdote católico indígena de
Colombia
Escrito por Ismenia Ardila Díaz
domingo, 08 de noviembre de 2009
El Liberal
Fragmentos
Foto: El Liberal
El padre Álvaro Ulcué Chocué fue el primer sacerdote de la etnia Nasa y párroco
indígena en Colombia y un verdadero líder para los jóvenes de su época, lo cual
le convirtió no sólo en su principal guía espiritual sino también un verdadero
símbolo de lucha y reivindicaciones para su pueblo.
Dentro de su labor pastoral se destaca el impulso que le dio a la organización
de grupos juveniles en los cabildos indígenas Nasa, ubicados en el norte del
departamento, principalmente en Jambaló y Toribío, motivo por el cual 25 años
después de su asesinato, los jóvenes de la región se reúnen en éste último a
partir de hoy, bajo el lema “ver el pasado para ayudar a construir el futuro de
la comunidad”.
El padre Álvaro empezó un trabajo de sensibilización con los jóvenes, a quienes
convocó, escuchó y capacitó con el sueño de construir una comunidad Nasa
conciente, participativa y comprometida con el proceso de mejoramiento continuo.
Pobreza Vs educación
En un humilde rancho de paredes de caña, techo de paja y piso de tierra en el
resguardo indígena de Pueblo Nuevo en Caldono, Cauca, en el hogar de José
Domingo Ulcué Yajué y María Soledad Chocué Peña, nació el 16 de julio de 1943.
Las precarias condiciones de la época sólo le permitieron estudiar desde los 11
años en la escuela mixta del lugar, dirigida por las Misioneras de la Madre
Laura. Gracias a una beca terminó su educación primaria en el internado Indígena Indocrespo, de Guadarrama (Antioquia), el cual se proponía lograr que en el país
se ordenaran sacerdotes indígenas.
De allí volvió al Cauca donde inició estudios en el Seminario Menor de Popayán,
pero debido a problemas económicos
sólo pudo estar cuatro años. Entonces, las circunstancias le llevaron a trabajar
un año como maestro en San Benito Abad, departamento de Sucre y luego regresar a
su resguardo junto con su familia y sus seis hermanos. Finalmente, con media
beca de la Arquidiócesis y media de las Lauritas pudo ingresar de nuevo al
Seminario de Popayán donde terminó sus estudios de Filosofía y luego pasó al
Seminario de Ibagué, donde estudió Teología.
El 10 de julio de 1973 fue ordenado sacerdote por Monseñor Miguel Ángel Arce
Vivas, en ceremonia realizada en Popayán y celebró su primera misa en Pueblo
Nuevo, acontecimiento feliz que congregó a miles de indígenas Nasa, pues era la
primera vez que uno de ellos era sacerdote católico. El hecho fue noticia
nacional. Ulcué declaró entonces que en el seminario comenzaron 62 y sólo
llegaron al altar Tomás Mina (un negro), Joel Ortiz (un campesino) y él (un
indígena), y “así se cumple aquello que Dios elige a los humildes para confundir
a los fuertes”.
El primer sacerdote indígena ejerció primero como vicario cooperador en
Santander de Quilichao, hasta enero de 1974 cuando pasó a desempeñar la misma
función en el municipio de Bolívar en enero de 1975. En 1977 fue nombrado
párroco de Toribío y administrador de las parroquias de Tacueyó y Jambaló,
convirtiéndose también en el primero de su etnia en Colombia.
Desde el altar Ulcué invitaba a los indígenas, las comunidades negras y todos
los grupos marginados para que prepararan y tener sus propios sacerdotes,
maestros y médicos:”La verdad es que cuando la llaga es ajena no se siente, pero
cuando es propia duele mucho”, decía. También fue un gran impulsor de las
escuelas bilingües con la asistencia de profesores indígenas donde se promovía
el conocimiento de la lengua nativa como del idioma español.
Porque le dolía la situación de su pueblo, acompañó su lucha cotidiana y
enfrentó desde el alcoholismo y el mal trato personal, hasta la situación de
despojo y pobreza. Decidió entonces apoyar la organización de los cabildos y del
Consejo Regional Indígena del Cauca y el naciente proceso de “recuperación de
tierras” y ampliación de resguardos. Entonces, el torbellino de los
acontecimientos políticos en el Cauca le envuelve en el conflicto con los
propietarios de tierras y las fuerzas del orden.
Los relatos dan cuenta de que la situación se agravó el 22 de enero de 1982
cuando su comunidad de Pueblo Nuevo disputaba una tierra de grandes propietarios
y en la acción policial murieron su hermana Gloria, su tío Serafín Chocué y
otros dos indígenas y resultó herido su padre. A finales de ese año los grupos
cristianos de la región ya denunciaban amenazas contra la vida del sacerdote,
asegurando que “se había puesto precio a su vida”. Ulcué hizo caso omiso y
continuó su labor pastoral visitando comunidades indígenas de Ecuador y el
Vaupés, así como a afro descendientes de la Costa Pacífica.
El 9 de noviembre [1982], un sábado hacia las 8:30 a. m. cuando se disponía a prepararse
para celebrar unos bautizos, a la entrada del albergue Santa Inés, sobre la vía
Panamericana en Santander de Quilichao, el sacerdote fue atacado a bala por dos
sicarios que se movilizaban en motocicleta.
La crónica de la época relata que recibió dos impactos de revólver en el rostro
y el hombro derecho, y a pesar de estar tan mal herido se bajó del automóvil y
se tendió en la tierra, ante lo cual fue rematado por sus asesinos. Las
religiosas del lugar lo introdujeron en un taxi y lo condujeron al hospital de
la localidad a donde llegó con vida. Sin embargo, momentos después falleció como
consecuencia de la fuerte hemorragia.
Sus restos mortales recibieron un conmovedor homenaje de la población indígena
de Pueblo Nuevo, su tierra natal, por el Arzobispo de Popayán, Samuel Silverio
Buitrago y el clero del Cauca casi en pleno, en la misma plaza donde celebró su
primera misa.